Andes argentinos cerca de Mendoza

miércoles, 2 de junio de 2010

21. Patrioitismo en capital

Buenos Aires está de celebración. Se conmemora el bicentenario de la revolución de Mayo que precedió a la independencia, seis anhos después. Los primeros dos días me alojo en casa de la madre de Flopi, una de las argenetinas que conocí en Ecuador. Me reciben con una buena cena y vino, haciéndome sentirme como en casa. Es un gustazo descansar un par de días de hostales y al día siguiente ralentizo mi ritmo y no salgo a conocer la ciudad hasta pasado el mediodía.
Buenos Aires es una gran ciudad de grandes avenidas y barrios con mucha personalidad. La avenida 9 de julio, la más ancha del mundo, ultima los preparativos para la gran fiesta, que se prolongará durante 5 días con conciertos, exposiciones, desfiles e inaguraciones. Todos los edificios se encuentran vestidos con la bandera albiceleste. Mucho frenesí, gente que hace negocios a gritos en la calle y atmósfera europea, entre Madrid y Roma, son las primeras impresiones que me llegan de esta compleja ciudad.
Por la noche ceno de nuevo con la madre de mi amiga pero sin mi amiga. Es una senhora de 75 anhos que sigue trabajando diario como arquitecta. Tiene una mente muy abierta y me siento con ella como si estuviera con una amigo de mi edad. Pese a la diferenciua de edad y la nacionalidad apenas hay distancias en la comunicación. Increible.
Al día siguiente me mudo por la manhana a un estupendo apartamento reservado por Álvaro en un sitio muy céntrico (...cerca de la Estación Retiro y de la Calle Florida y de la Plaza San Martín). Al llegar Álvaro al apartamento siento estar recibiendolo en mi casa de Málaga. Se acabó viajar en solitario.
Los días transcurrieron en Buenos Aires visitando sin mucha urgencia barrios míticos como Recoleta, Palermo, San Telmo o La Boca y llendo por la noche a los conciertos de la 9 de Julio donde tocan, entre otros, Fito Páez, Gilberto Gil, Litto Nebbia, Pablo Milanés y Gustavo Santaolalla. Resultó especialmente emotivo el último día ver a tantas personas juntas cantar el himno nacional antes de los fuegos artificiales. Emocionante de verdad.
Estamos agusto en Buenos Aires y prolongamos un día más la entancia que en un principio teniamos planificada. Quedamos de vez en cuando con las argentinas de Ecuador y también con Andrea, la catalana, que se encuentra por allí con una amiga argentina. Con ellas dos vamos un día a Colonia de Sacaramento, un pueblo precioso que se encuentra enfrente de Buenos Aires, a un paseo en ferry en el lado uruguayo del Río de La Plata. Pequenho, bonito y plácido.
Nos advirtieron que ir a las cataratas de Iguazú en autobús era una tontería porque por poco más podíamos hacer el largo trayecto en avión. In extremis, el mismo día que nos vamos, compramos el pasaje. Buenos Aires se queda abajo y siento algo de pena al verla cada vez más lejos por la ventanilla del avión.

1 comentario:

  1. Estás hecho un escritor. Se nota que Buenos Aires te ha inspirado. ¡Qué poquito te queda ya!

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